Anestesia

Las cataratas son una enfermedad ocular común, cuyo único tratamiento es la cirugía.

La cirugía de cataratas, realizada de forma ambulatoria, ofrece diversas opciones de anestesia para garantizar una experiencia sin dolor. Ya sea anestesia local, sedación intravenosa o anestesia general, cada método se adapta a las necesidades del paciente y busca maximizar el confort y la seguridad durante el procedimiento.

La anestesia ocular local es esencial para muchos procedimientos oftalmológicos, desde exámenes diagnósticos y tratamientos menores hasta cirugías como la extracción de cataratas. Su objetivo es aliviar el dolor y asegurar el confort del paciente.

El campo ha evolucionado con la introducción de gotas anestésicas tópicas, que ofrecen un enfoque menos invasivo que las inyecciones tradicionales.

Théa ha optado por mantener varios llamados “productos de apoyo” —herramientas esenciales que respaldan la práctica clínica de los oftalmólogos—, modernizándolos en formatos de dosis única y sin conservantes, mejor adaptados a los estándares médicos actuales.

 

¿Qué es la catarata?

¿Qué es la catarata?

La catarata es una enfermedad ocular común caracterizada por la opacificación del cristalino. El cristalino actúa como una lente natural y se encuentra dentro del ojo, detrás del iris (la parte coloreada del ojo). Es esencial para la visión y también para la acomodación, que es la transición de la visión de lejos a la de cerca.

Ciertos factores de riesgo aumentan el riesgo de cataratas, como el tabaquismo (exfumadores y fumadores actuales), los antecedentes de enfermedades cardiovasculares, los antecedentes familiares de enfermedades oftalmológicas y la alta exposición a la **luz solar (rayos ultravioleta)**¹.

Para obtener más detalles sobre la cirugía de cataratas, visite la página de Midriasis en el sitio web.

Manejo la cirugía de la catarata

Manejo la cirugía de la catarata

La cirugía de cataratas se realiza casi exclusivamente como un procedimiento ambulatorio. Puede llevarse a cabo utilizando una variedad de técnicas de anestesia, que incluyen anestesia local (regional) (por ejemplo, retrobulbar, peribulbar, inyección sub-Tenon, intracameral y tópica) y, ocasionalmente, anestesia general².

Se recomienda el acceso intravenoso (IV) para tratar posibles eventos adversos cuando se administran agentes sedantes o analgésicos². Una revisión sistemática y un metanálisis encontraron que la sedación intravenosa se asocia significativamente con una reducción del dolor en comparación con los métodos no intravenosos². Sin embargo, dado el creciente uso de la anestesia tópica y la reducción o eliminación de la analgesia/sedación IV, el acceso IV puede no ser necesario. Las gotas anestésicas tópicas pueden complementarse con lidocaína intracameral sin conservantes para mejorar el control del dolor².

El monitoreo durante la administración de la anestesia y la cirugía generalmente incluye el uso de un monitor cardíaco, un oxímetro de pulso y la medición de la presión arterial y la respiración⁴. Estos deben ser realizados por personal (diferente al oftalmólogo operador) calificado para monitorear y gestionar el estado sistémico del paciente.

Un estudio de pacientes que recibieron anestesia peribulbar encontró que tener menos de 60 años y/o padecer hipertensión, enfermedad pulmonar, enfermedad renal o un diagnóstico previo o actual de cáncer estaba asociado con la necesidad de intervención por parte del personal de anestesia, mientras que un electrocardiograma preoperatorio anormal o la presencia de diabetes no fueron predictivos de la necesidad de intervención². Varios estudios informaron sobre el uso de enfermeras registradas o terapeutas respiratorios capacitados como enfermeras de sedación para administrar anestesia².

Dada la falta de evidencia para una única estrategia óptima de anestesia en la cirugía de cataratas, el tipo de manejo de la anestesia debe ser determinado por el cirujano, considerando cuidadosamente las necesidades del paciente, la preferencia del paciente, el juicio médico del equipo de anestesia y del cirujano².

Otras competencias

  • Alergia

    Alergia

    El asma, la rinitis y las alergias alimentarias… la frecuencia de las alergias ha aumentado de manera espectacular en las últimas décadas, hasta el punto de que se estima que cerca de un tercio de la población mundial sufre de alguna forma de alergia¹².

    En el campo de la alergia ocular, los corticosteroides han revelado a lo largo del tiempo sus efectos secundarios, lo que ha llevado a la industria a desarrollar alternativas terapéuticas³⁴.

    Théa ha sido pionero, primero con el descubrimiento de una molécula antialérgica multifactorial y luego con el desarrollo de colirios antialérgicos sin conservantes, tanto en el frasco ABAK® como en monodosis.

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  • Higiene de los párpados

    Higiene de los párpados

    Muchas patologías oculares están relacionadas con una mala higiene de los párpados y del contorno de los ojos. Théa ha colaborado con expertos destacados en galénica y oftalmología para crear una gama de productos específicos para la higiene de los párpados.

    Esta gama incluye geles como Blephagel Duo® (higiene de párpados sensibles), toallitas estériles como Blephaclean® (higiene de párpados y pieles sensibles) y soluciones micelares como Blephasol® (higiene de párpados y pestañas).

     

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  • Ojo seco

    Ojo seco

    La sequedad ocular es un trastorno caracterizado por la falta de lubricación e hidratación de la superficie del ojo, lo que produce síntomas como sequedad, irritación y malestar. Théa ha desarrollado una gama completa de productos sin preservantes para la sustitución lagrimal, ya sea en monodosis o en frascos Abak®. Este enfoque está respaldado por investigaciones que demuestran los efectos perjudiciales de los preservantes en los párpados, la superficie ocular y la calidad de las lágrimas⁵.

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  • Glaucoma

    Glaucoma

    El glaucoma se caracteriza por la afectación del nervio óptico, lo que provoca una alteración del campo visual. Es la tercera causa principal de ceguera a nivel mundial, después de la catarata y la **degeneración macular relacionada con la edad (DMRE)**⁶.

    Théa, con su experiencia en productos sin preservantes y su pericia en galénica, ha desarrollado un betabloqueante sin preservantes en unidosis y luego la primera combinación fija de prostaglandina y betabloqueante sin preservantes.

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  • Infección ocular

    Infección ocular

    En este ámbito, Théa es un actor clave con una gama de colirios o pomadas, antisépticos y antibióticos que cubren todo el espectro de infecciones bacterianas, independientemente de su nivel de gravedad.

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  • Herpes ocular

    Herpes ocular

    El herpes ocular, una patología temida, se controla hoy en día gracias a colirios y pomadas antiherpéticas⁸. En este campo, Théa ha desarrollado un gel oftálmico.

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