Infección ocular

Las infecciones oculares, a menudo ignoradas pero esenciales de tratar, pueden afectar la salud visual y el confort ocular.

Las infecciones oculares pueden causar diversos tipos de patologías que afectan diferentes partes del ojo. La conjuntivitis, caracterizada por la inflamación de la membrana externa del ojo, es una de las más comunes¹². La queratitis, que afecta la córnea, puede ser causada por una infección bacteriana, viral o fúngica, lo que produce síntomas graves como dolor ocular y visión borrosa³⁴. La uveítis, que afecta la capa media del ojo, a menudo se asocia con una inflamación severa²⁵. Las infecciones de los párpados, como los orzuelos, también son frecuentes⁶. 

Las infecciones oculares fueron en su momento una de las principales causas de pérdida de visión, pero hoy están en gran medida controladas gracias a los avances en las terapias antibióticas.

Théa ha contribuido a este progreso mediante el desarrollo de tratamientos innovadores con esquemas más cortos y mejor tolerados. Uno de estos antibióticos, desarrollado tras un llamado a la acción de la OMS, desempeñó un papel clave en la lucha mundial contra el tracoma, la principal causa infecciosa de ceguera en el mundo.

En la cirugía ocular, particularmente en los procedimientos de cataratas, Théa fue la primera en introducir un antibiótico inyectable intraocular al final de la cirugía para prevenir infecciones postoperatorias. Esta práctica, hoy utilizada en casi todas las cirugías de cataratas a nivel mundial, representa un gran avance en la seguridad del paciente.

Conjuntivitis bacteriana

Conjuntivitis bacteriana

La conjuntivitis, comúnmente conocida como "ojo rojo", es una inflamación de la conjuntiva, la membrana que cubre la superficie blanca del ojo. La conjuntivitis bacteriana se caracteriza por secreciones purulentas, así como por signos de inflamación de la conjuntiva (ojo rojo pero no doloroso). La conjuntivitis bacteriana también es contagiosa y requiere estrictas medidas de higiene¹;³:

  • Lavarse las manos antes y después de tocar el ojo o de aplicar un colirio antiséptico/antibiótico o una solución para el lavado.
  • Limpieza profunda.
  • Evite el contacto con niños y personas con ojos frágiles.

El médico puede recetar un colirio antiséptico o un antibiótico local para ayudar a eliminar las bacterias responsables de la infección¹;⁷. También existen formas de conjuntivitis en recién nacidos, generalmente contraídas durante el parto. Esta patología requiere un manejo específico en un entorno adecuado. La conjuntivitis es frecuente en los niños pero puede evolucionar favorablemente con un tratamiento antiséptico o antibiótico⁷.

Conjuntivitis viral

Conjuntivitis viral

La conjuntivitis viral generalmente afecta ambos ojos. Es fácil propagar el virus de un ojo al otro¹, por lo que es esencial limitar el frotamiento de los ojos y tener cuidado de no usar la misma dosis única o el mismo pañuelo de un ojo al otro.

Los síntomas de la conjuntivitis viral incluyen ojos rojos, hinchados y llorosos, párpados que pueden o no estar pegados entre sí al despertar por la mañana, y un ganglio inflamado frente a la oreja.

El tratamiento de la conjuntivitis viral implica medidas de higiene como el lavado sistemático de las manos y evitar el contacto de las manos con los ojos¹;³.

Queratitis infecciosa

Queratitis infecciosa

La queratitis infecciosa es una inflamación de la córnea, la superficie transparente del ojo, generalmente causada por una infección bacteriana, viral o fúngica². Los síntomas incluyen dolor ocular intenso, visión borrosa, sensibilidad aumentada a la luz y, a veces, secreciones oculares⁴.

En caso de queratitis infecciosa, es esencial consultar a un oftalmólogo lo antes posible para obtener un diagnóstico preciso. El tratamiento varía según el agente infeccioso e implica a menudo el uso de antibióticos o antivirales²;⁴. Un tratamiento temprano es crucial para prevenir posibles complicaciones y asegurar la recuperación.

Uveítis

Uveítis

La uveítis es una inflamación de la capa media del ojo, llamada úvea, que incluye el iris, el cuerpo ciliar y la coroides. Esta afección puede desencadenarse por infecciones, enfermedades autoinmunes o traumatismos oculares²⁵.

Los síntomas de la uveítis incluyen visión borrosa, sensibilidad a la luz, dolor ocular y, a veces, enrojecimiento¹;².

El tratamiento de la uveítis implica el uso de corticosteroides en forma de colirios o antiinflamatorios⁵, pero también puede incluir un tratamiento antibiótico o antiviral en caso de infecciones². La intervención rápida de un profesional de la salud es crucial para prevenir complicaciones graves, asegurar un manejo eficaz de la uveítis y mantener una salud ocular óptima.

Orzuelo

Orzuelo

Un orzuelo es una infección bacteriana de las glándulas sebáceas del párpado, que provoca una obstrucción del mismo. No debe confundirse con un chalazión, una afección en la que las glándulas también están obstruidas, pero por una causa no infecciosa.

El tratamiento de los orzuelos se basa principalmente en la higiene de los párpados y el uso de compresas calientes limpiadoras, pero puede ser necesario un tratamiento antibiótico sistémico y/o una incisión quirúrgica de drenaje en caso de complicaciones⁶.

Otras competencias

  • Alergia

    Alergia

    El asma, la rinitis y las alergias alimentarias… la frecuencia de las alergias ha aumentado de manera espectacular en las últimas décadas, hasta el punto de que se estima que cerca de un tercio de la población mundial sufre de alguna forma de alergia¹².

    En el campo de la alergia ocular, los corticosteroides han revelado a lo largo del tiempo sus efectos secundarios, lo que ha llevado a la industria a desarrollar alternativas terapéuticas³⁴.

    Théa ha sido pionero, primero con el descubrimiento de una molécula antialérgica multifactorial y luego con el desarrollo de colirios antialérgicos sin conservantes, tanto en el frasco ABAK® como en monodosis.

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  • Higiene de los párpados

    Higiene de los párpados

    Muchas patologías oculares están relacionadas con una mala higiene de los párpados y del contorno de los ojos. Théa ha colaborado con expertos destacados en galénica y oftalmología para crear una gama de productos específicos para la higiene de los párpados.

    Esta gama incluye geles como Blephagel Duo® (higiene de párpados sensibles), toallitas estériles como Blephaclean® (higiene de párpados y pieles sensibles) y soluciones micelares como Blephasol® (higiene de párpados y pestañas).

     

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  • Ojo seco

    Ojo seco

    La sequedad ocular es un trastorno caracterizado por la falta de lubricación e hidratación de la superficie del ojo, lo que produce síntomas como sequedad, irritación y malestar. Théa ha desarrollado una gama completa de productos sin preservantes para la sustitución lagrimal, ya sea en monodosis o en frascos Abak®. Este enfoque está respaldado por investigaciones que demuestran los efectos perjudiciales de los preservantes en los párpados, la superficie ocular y la calidad de las lágrimas⁵.

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  • Glaucoma

    Glaucoma

    El glaucoma se caracteriza por la afectación del nervio óptico, lo que provoca una alteración del campo visual. Es la tercera causa principal de ceguera a nivel mundial, después de la catarata y la **degeneración macular relacionada con la edad (DMRE)**⁶.

    Théa, con su experiencia en productos sin preservantes y su pericia en galénica, ha desarrollado un betabloqueante sin preservantes en unidosis y luego la primera combinación fija de prostaglandina y betabloqueante sin preservantes.

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  • Anestesia

    Anestesia

    Nuestros productos brindan un apoyo esencial a los oftalmólogos durante diversas intervenciones quirúrgicas (como la cirugía de cataratas), mejorando la precisión de los procedimientos y garantizando al mismo tiempo el confort óptimo de los pacientes. Théa se compromete a proporcionar soluciones avanzadas para una visión más clara y una experiencia quirúrgica más agradable.

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  • Herpes ocular

    Herpes ocular

    El herpes ocular, una patología temida, se controla hoy en día gracias a colirios y pomadas antiherpéticas⁸. En este campo, Théa ha desarrollado un gel oftálmico.

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