Existen muchas formas diferentes de glaucoma, y es más preciso hablar de "glaucomas" en lugar de "glaucoma". En la práctica, existen dos tipos principales de glaucoma:
- Glaucoma primario de ángulo abierto (GPAO).
- Glaucoma causado por el cierre del ángulo entre el iris y la córnea (ángulo iridocorneal), comúnmente conocido como glaucoma de ángulo cerrado.
Hipertonía ocular
La primera etapa en el desarrollo del glaucoma se llama hipertonía u hipertensión ocular. En esta etapa, la presión ocular es más alta de lo normal, pero no destruye el nervio óptico ni el campo visual. Como el riesgo de desarrollar glaucoma aumenta con la edad, se recomiendan controles regulares para detectar cualquier posible progreso de la enfermedad.
Glaucoma de ángulo abierto
El glaucoma de ángulo abierto es la forma más común de glaucoma, representando alrededor de 9 de cada 10 casos. Afecta ambos ojos, pero a menudo de manera asimétrica, y progresa muy lentamente. El sistema de filtración y drenaje del humor acuoso en el ojo se bloquea gradualmente, aumentando lentamente la presión intraocular.
Glaucoma de ángulo cerrado
El glaucoma de ángulo cerrado suele ser agudo, es decir, ocurre de manera repentina. Este tipo de glaucoma es mucho más raro y se produce por un cierre repentino del ángulo iridocorneal, lo que provoca un aumento rápido y muy significativo de la presión intraocular. También puede existir en forma crónica. Los signos de este tipo de glaucoma incluyen dolores de cabeza severos, dolores oculares, ojos rojos, visión borrosa y náuseas. El glaucoma de ángulo cerrado requiere tratamiento médico urgente.
Glaucoma de presión normal
En algunos casos, la enfermedad se desarrolla y progresa incluso cuando la medición de la presión intraocular es normal. En estos casos, es probable que el nervio óptico sea frágil y se dañe, incluso con presiones oculares normales. Este tipo de glaucoma también se trata reduciendo la presión intraocular y controlando los factores de riesgo vasculares (presión arterial, diabetes, etc.).
Glaucoma congénito
Algunos glaucomas raros ocurren desde el nacimiento (1 de cada 5000) y se conocen como glaucomas congénitos. Pueden detectarse temprano, ya que el aumento de la presión intraocular antes de los 3 años provoca un agrandamiento del globo ocular, haciéndolo parecer más grande. Los lactantes también presentan otros signos, como lagrimeo y una marcada sensibilidad a la luz. Debido a la dificultad para detectarlos y su evolución severa, son especialmente insidiosos y peligrosos para la visión futura de los niños afectados, lo que requiere un tratamiento intensivo lo antes posible.
Glaucoma secundario
A diferencia de los glaucomas llamados primarios, cuyas causas son desconocidas, existen formas secundarias de glaucoma, generalmente resultantes de causas externas. Estas pueden estar relacionadas, por ejemplo, con un traumatismo ocular, una enfermedad inflamatoria del ojo o el uso de corticoides.